Me enamoré de la novia de mi mejor amigo

Existen leyes entre hombres que no están escritas, una de ellas es que no puedes iniciar un plan de conquista con la chica que le gusta a tu amigo y menos con su novia. Esto yo lo sé porque en pláticas que hemos tenido durante reuniones llenas de alcohol sale a relucir, no sé si es porque necesitan advertirnos de que nos iremos al infierno si rompemos este mandamiento sagrado o porque tienen miedo de perderla y quitar del camino a los hombres más cercanos de su círculo representa disminuir el porcentaje de ‘tiburones’ que buscan a su presa.

Pero yo tengo un conflicto, la mayoría de los hombres crece con la idea de que la amistad debe anteponerse ante cualquier cosa, que ésta es para siempre y el enamoramiento puede terminarse. Sin embargo, mi personalidad es diferente, encontrar el amor es mi objetivo principal, no es algo que me obsesione, pero en cuanto siento algo por alguien, difícilmente la saco de mi mente y trataré de conquistarla hasta conseguirlo. Para muchos el amor es algo pasajero y la amistad un sentimiento que perdura, para mí es todo lo contrario. Los amigos van y vienen, no creo que sean mis hermanos de otra madre o la familia que yo elegí, en cambio una mujer puede convertirse en mi familia.

Desde antes de que mi amigo, bueno, en realidad es mi mejor amigo, estuviera formalmente con su novia a la cual conozco desde la preparatoria, yo ya sentía algo por ella. Nos llevábamos bien, no convivíamos tanto en las instalaciones escolares pero sí en los trayectos de la casa a la prepa y viceversa. Lamentablemente para mí ella estaba en una relación en esa época y, pese a mis esfuerzos, no logré llamar su atención lo suficiente como para que terminara con su novio. Así que desistí y salí con más personas. No me iba a quedar esperando, perdiendo tiempo a que algo que lucía lejano pasara. Me rendí.

En la universidad elegimos caminos diferentes, pero el destino nos volvió a juntar en un viaje que hicimos mis amigos y yo a Puerto Escondido. Compramos pasajes en unos vuelos baratos en una agencia de viajes y cuando vi que mi mejor amigo estaba sentado junto a ella, tomados de la mano, el corazón se me aceleró, creía que iba a sufrir una taquicardia. Ahí descubrí que aún tenía sentimientos por ella, mala señal. Al verme ella sonrió y me saludó, lo que causó extrañeza en mi amigo, así que le contó que nos conocíamos desde la preparatoria. Lo tomó de la forma más normal que pudo, quizá se dio cuenta de mi rostro y pudo saber que algo pasaba, o pasó, entre ella y yo.

¿Fui tan obvio y me delaté? No lo sé, pero en mi cuerpo ya había una guerra entre el corazón y la razón. Uno es impulsivo y el otro trataba de analizarlo fríamente, pero era complicado debido a que tenía recuerdos lindos junto a ella. Pero también algunos que me causaron sufrimientos. Si sigo la filosofía por la que me he regido a lo largo de mi vida, sé que iré tras ella a pesar de que sea la pareja de mi amigo. Pero dicen que la gente cambia y posiblemente, reitero… posiblemente anteponga en esta ocasión la amistad antes que el amor. No sé si pueda. Pero ya les contaré después.